Criterios editoriales
Cortos, porque de verdad los cumplimos.
1. Los precios son sagrados. Cada precio que publicamos es real, textual y lleva fecha. Los precios de los anuncios vienen del anuncio. Los de las hamacas, de haber ido. Si no podemos verificar una cifra, no la ponemos.
2. Pegamos a los precios y al paladar, nunca a las personas. No se nombran dueños, no se nombran agentes en los pies de foto, no hay fotos de personas. La gracia son los 22 millones de euros, nunca quien los pide.
3. Las fuentes siempre van enlazadas. Los teletipos resumen información ajena; la fuente original va enlazada en cada pieza, bien visible. Las páginas de anuncios enlazan el anuncio vivo. Somos una ceja levantada, no un sustituto de quien hace el trabajo.
4. Las retiradas se atienden rápido y sin drama. Si tu anuncio sale aquí y prefieres que no, con un mensaje lo quitamos. La página dirá que el lote se retiró. Ese es todo el proceso.
5. Las correcciones ocupan el mismo sitio que el error. Si metemos la pata, lo arreglamos visiblemente y fechamos el arreglo. Lo seco no exime de rendir cuentas.
6. Lo pagado se etiqueta. Nada en esta web es contenido de pago hoy. Si algún día cambia, el propio artículo lo dirá. Los chistes no se venden; el veredicto del jurado MAD/FAI, desde luego que no.